El hombre Sagitario y su salud

Mientras el hombre Sagitario lleve una vida sana, su salud es excelente. Pero tiene dos enemigos: la glotonería y el hígado. Es, además, muy emotivo, lo que afecta negativamente a su vesícula biliar: es uno de esos hombres que enrojecen de emoción, de cólera o de alegría.

Detesta la vida sedentaria y necesita movimiento y actividad constantes. La tradición le atribuye un punto débil, las caderas y los muslos. Es propenso a padecer las dolencias típicas de esa zona, como la ciática o la coxalgia.

También debe prevenir las contracturas musculares, los calambres en los muslos y las distensiones cuando practica los deportes a los que es tan aficionado. Otra parte delicada de su organismo son las vías respiratorias.

Le gusta la buena mesa, pero propende a abusar de todo lo que no le conviene: salsas, embutidos, buñuelos, buenos vinos… cosas todas muy apreciables, pero que su hígado aprecia menos.
Tiene tendencia a dormir mucho: es su mejor defensa contra la enfermedad. A veces, cuando está enfermo, se acuesta para hundirse en un sueño reparador, sin recurrir al médico ni tomar medicina alguna.

El hombre Sagitario y su salud

Alejandro Sanz es del signo Sagitario.

A menudo, su naturaleza emotiva le provoca desórdenes cutáneos: sufre de boqueras, herpes o eccemas cuando tiene un disgusto o cuando no manifiesta sus sentimientos de manera directa y espontánea.

El hombre Sagitario debe evitar ante todo los excesos: no comer ni beber demasiado, no dormir más de lo necesario y, sobre todo, hacer ejercicio, aunque sólo sean diez minutos de gimnasia al día, para ayudar a su organismo a eliminar las toxinas que tiende a metabolizar deficientemente.

En la edad madura, si se deja llevar por el buen vivir, si toma demasiados vino y licores, si fuma en exceso y se queda sentado todo el día, se vuelve propenso a los desórdenes pletóri-cos, al acné…

Como se ve, para el hombre de este signo todo depende de su higiene de vida. De él se puede decir, más que de cualquier otro, que tiene la vejez que se merece. En el aspecto dietético le convienen la carne y el pescado, asados mejor que fritos.

Debe comer verdura fresca (zanahoria, apio, lechuga, etc.) y frutas como la grosella, el pomelo, la manzana o la pera, tanto fresca como en compota.Los deportes que le van bien son, entre otros, la equitación, la esgrima y el atletismo en todas sus modalidades.
En el aspecto homeopático se le aconseja la Silícea.